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TESTIMONIO DANY

Hablar de mi parto es recordar quien soy verdaderamente, desde lo más profundo de mí Ser.

Ese día descubrí mi fuerza, mi inquebrantable fe, mi belleza interna y externa, mi esencia y la razón de mi existencia (mi preciosa hija).Mi trabajo de parto fue inolvidable, fueron 12 horas llenas de emoción, nervios, alegría, etc. pero la palabra que mejor resumiría lo que viví en esos momentos es UNIÓN.Mi esposo, mi bebé, mi instructora Gretel y yo éramos un equipo que estuvo unido hasta el final. Nuestra meta era vivir una experiencia mágica, que nos llenara de amor, de sabiduría, de ilusiones, de esperanzas, etc. meta que alcanzamos al ver la carita de mi bebé. El esfuerzo definitivamente valió la pena. Horas antes de comenzar con mi trabajo de parto, mi esposo, mi hermano y yo nos fuimos de shopping porque nos faltaban algunas cosas para el hospital.Recuerdo perfectamente que en el departamento de bebés vi un cuadro que me cautivó, pues al verlo pude ver a mi bebé, una pequeña niña practicando ballet y en ese instante supe dos cosas, que ese cuadro sería mío y que mi bebé nacería al día siguiente. Minutos después le dije a mi esposo " mañana no vas a ir al trabajo, pues tu hija ya va a nacer". Terminé de hacer las compras y decidí ir por una hamburguesa porque sabía que necesitaría de muchas energías para lo que sucedería en unas horas. Al llegar a mi casa decidí tomar un baño y unos minutos después comenzó mi trabajo de parto, me miré al espejo y dije "esto apenas comienza, adelante, tú puedes".

Comencé a recordar todo lo que nos habían enseñado en el curso psicoprofiláctico y eso me hizo sentir tranquila. Mi esposo estaba muy cansado así es que lo dejé descansar y le pedí a mi hermano que contara las contracciones, cada vez que sentía una lo pellizcaba para no hacer ruido y él las apuntaba.Solo podía pensar que faltaba muy poco para conocer a mi bebé, así estuvimos hasta las 3 de la mañana que decidí decirle a mi esposo "mi amor, creo que es hora de irnos al hospital" Se levantó como resorte y me dijo " vámonos".Sentí una contracción fuerte en la camioneta y me dio un poco de miedo, el cual se me quitó al tomar a mi esposo de la mano.

Llegamos al hospital a las 3 de la mañana, me llevaron a un cuarto en donde checaron la intensidad de mis contracciones y después llegó mi ginecólogo que me dijo que tenía 4 centímetros de dilatación, ya solo faltaban 6 ja ja. Nos llevaron al cuarto y dormimos un poco, en la mañana decidí que era hora de llamar a mi instructora, cuando llegó sentí un alivio impresionante pues las contracciones ya eran más fuertes y me ayudó muchísimo su presencia.

Comenzamos con los masajes en la espalda baja, en las piernas, etc. probamos diferentes posiciones, platicamos de todo como si estuviéramos en un café hasta que llegaba la contracción, entonces nos concentrábamos, me ayudaba a relajarme, a respirar, me subí en la pelota de pilates, etc. mi esposo estuvo acompañándome en todo momento, respetando mis deseos y con una actitud increíble. Los dos nos conectamos de una manera espectacular, pero esa conexión aumentó cuando nos metimos al jacuzzi. En ese momento nos hicimos uno con nuestra bebé. Mi instructora estuvo ahí en todo momento, me guió impresionantemente, fue gracias a sus palabras, a su sonrisa y a su mirada que decidí seguir adelante.

Cuando creí que mis fuerzas se habían agotado la mire y me dijo "lo estás haciendo increíble, ya falta muy poco" y recordé que una vez nos dijo "confíen en su cuerpo, él sabe como parir" y así lo hice. Mi esposo me estaba abrazando, y me decía" ya casi nace nuestro tesoro, tu puedes amor, ya veo su cabecita, puja una vez más " Unos segundos después nació nuestra bebé... Un parto de libro, eso fue lo único que escuché, porque mi bebé no lloró, no fue necesario, estaba tan tranquila, tan pequeñita, tan hermosa, cuando la pusieron en mi pecho que fue inmediatamente le dije a mi esposo " tiene la barba partida como yo " estábamos unidas de una vez y para siempre.

Vi a Gretel (mi instructora) y le dije gracias, muchas gracias por hacer posible el logro más grande de mi vida. Ella me contestó que había sido mi logro, pero yo sé que fue un trabajo en equipo y que Dios estuvo presente cada segundo.

Por cierto mi bebé nació el 8 de mayo a las 12:43 y el 10 de mayo mi esposo llegó con un enorme cuadro y me dijo "te lo regala tu hija Vanessa en tu primer día de las madres".