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TESTIMONIO JOSE

Me formé profesionalmente en el área jurídico-empresarial; por vocación personal he dedicado buena parte de mi vida a formar personas con responsabilidad y compromiso en beneficio no sólo de nuestra comunidad, sino de la humanidad en general.

Creo firmemente en que se encuentra en nuestras manos (con un gran esfuerzo colectivo, claro está) el modificar el rumbo de nuestro mundo.

Por bendición divina, vivo una vida llena de amor y felicidad, acompañado por mi adorada esposa y actualmente mi amada hija. Precisamente, con motivo de su nacimiento, pude conocer, vivir y gozar, la maravillosa y satisfactoria experiencia de un parto en agua, teniendo como base la formación de un parto psicoprofiláctico; desde luego, gracias a un curso que tomamos en estaloable disciplina.

Cambié radicalmente de ser un padre lleno de angustia, nerviosismo, inquietudes e incertidumbres, a un compañero de embarazo y de trabajo de parto, informado, consciente, activamente participativo, emocionado y rotundamente feliz!!!

A lo largo de este proceso, pude constatar en carne viva y propia, la falta de información, mitos e incluso injusticias y engaños de que una pareja o familia puede ser objeto por parte de algunos que se dicen “profesionales de la medicina”.

Gracias a los conocimientos que adquirí en el curso psicoprofiláctico; los testimonios de quienes habían gozado esta vivencia; los alicientes y estímulos de los seres queridos que sabían de la importancia de este momento de luz, energía y vida; la presencia y acompañamiento entusiasta y oportuno de nuestra instructora; la adecuada, respetuosa y tranquilizante participación de nuestro ginecólogo (léase en ambos casos, es decir, instructora y ginecólogo, NUESTROS, pues el embarazo y nacimiento es de la pareja!!!); y por supuesto, la indescriptible, pero inmensamente hermosa, relajada, decidida, entusiasta, paciente, tranquila, fuerte y amorosa, forma en que mi adorada esposa llevó el trabajo de parto,hoy en día puedo llenar mis pulmones para pregonar la inmensa dicha y felicidad que te regala el vivir y gozar de un parto psicoprofiláctico en agua y de haber tomado a tiempo decisiones que pudieron robarnos esta dicha.

Desde ese divino instante en el que nuestra bebé fijó sus ojos en nosotros, mis días llenos de amor, se vieron ahora acompañados con un hermoso resplandor de ternura y vida.

Por ello, hoy en día dedico mi entusiasmo a promover el que las parejas se alleguen de la información y conocimientos suficientes para entender el hermoso proceso evolutivo del embarazo, para que tengan el panorama pleno y vivan un nacimiento de su ser querido, de una manera razonada, siendo a través de un parto psicoprofiláctico (de preferencia), en aguao incluso cesárea (sólo cuando es NECESARIA); pero eso sí, con voluntad, en plena razón y llenos de amor y felicidad.

En ese momento del parto, no sólo nació mi bebé, una mamá, un papá y una familia, también nació un testimonio vivo de felicidad, alegría, entusiasmo y amor que ahora se esmera en compartir la instrucción que recibió y la experiencia que vivió, intentando cambiar el mundo, desde la manera en que se llega a él…